¿Los
resultados son permanentes?
Su duración es variable, los resultados
no son permanentes. Por tratarse de tejidos extraídos del paciente, el
cuerpo los metaboliza al cabo de un tiempo, que se modifica de acuerdo
a las características individuales: factores hereditarios, edad, tipo
de piel, modo de vida y el lugar de aplicación. En la mayoría de los
casos, la mitad del material inyectado se reabsorbe en un lapso de
entre tres y seis meses. La duración es superior a un año en algunas
personas, en tanto que en otras es de sólo unas semanas. Para
optimizar los resultados es conveniente repetirlas de manera
periódica.
¿Cómo
debo prepararme?
En una consulta previa su cirujano
evaluará los pasos a seguir de acuerdo a sus expectativas,
necesidades, historial médico y estado de salud actual. Informe a su
médico acerca de sus hábitos y problemas de salud, ya que algunos de
ellos, como alergias o infecciones en la piel pueden influir en su
evolución posterior. Su cirujano le dará indicaciones previas
adicionales y le informará acerca de los riesgos y las posibilidades
de complicaciones. El tratamiento se puede combinar con otros
procedimientos como lifting, peeling y lipoaspiración.
¿Es
necesaria anestesia general?
El tratamiento se hace en consultorio
bajo anestesia local.
¿Cómo se
realiza el tratamiento?
El primer paso es la extracción de tejido
graso de otras partes del cuerpo –abdomen, nalgas, muslos– a través de
una aguja conectada a una jeringa o de una cánula con un aspirador.
Esta grasa se procesa para quitarle el exceso de líquido y es
reinyectada en el sitio que se quiere modificar. Generalmente se
realiza un sobrerrelleno para compensar la absorción que se produce en
las primeras semanas.
¿Cómo
es la recuperación?